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Archive for August, 2008

Mi hija me despide

August 27th, 2008

Cada día que pasa mi hija hace cosas nuevas y aunque no entiendo la razón, también deja de hacer cosas que antes hacía.

Desde hace una semana cada vez que voy a salir de la casa, voltea con su carita sonriente y me dice adiós con la mano. Luego, su mamá la acompaña afuera de la puerta y me sigue diciendo adós.

Honestamente, esto me hace sentir el ser más feliz del mundo, y cuando le comenté esto a una compañera de trabajo me dijo “esto no es nada, el día que te diga te quiero, CASI SE TE VAN A CAER LOS CHONES DE LA EMOCION”

Luego de escucharla, comprendí que tiene razón. No sé cuándo pasará esto, pero algún día tendrá que ser (ojalá pronto).

Anécdotas de familia

Maldita inseguridad

August 26th, 2008

Cada día que pasa nuestra sociedad vive más asustada. Antes se pensaba que solamente a la gente que tenía buenos carros, vivía en zonas “nice” de la ciudad o lucía joyas y artículos de lujo los iban a asaltar, secuestrar o robar en gran escala.

Ahora no es así. Yo no me considero alarmista ni nada parecido, pero a últimas fechas, cuando tengo que ir de noche al cajero automático más cercano, tengo temor de que me pase algo malo; de toparme con algún delincuente que por pocos pesos en el mejor de los casos me haga pasar un susto y en el peor, me haga ir a parar al panteón.

Desgraciadamente, no creo que la solución sean los retenes policiales ni militares, porque más bien pienso que ese tipo de retenes luego pueden ser “simulados” por los delincuentes para hacer que los ciudadanos “bajen la guardia” y de esa manera puedan caer en sus garras como aparentemente sucedió en el caso del secuestro de Fernando Martí, donde los delincuentes estaban instalados como si fueran un retén “oficial”.

¿Qué podemos hacer? En primer lugar unirnos. Conocer a nuestros vecinos (aunque nadie nos garantiza que precisamente los vecinos llegaran a ser los delincuentes y sería como tener enemigo en casa). Tener alguna señal de alarma que permita que de ser posible podamos alertarlos si algo malo sucediera.

Si notamos alguna persona extraña arriba del auto de nuestros vecinos o conocidos, buscarlos de inmediato para ver si todo está bien. En alguna ocasión me tocó ver que el auto de uno de mis vecinos arrancaba de enfrente de mi casa (yo iba dando la vuelta a la esquina cuando arrancó). Luego me enteré que les habían robado el auto y que yo jamás me di cuenta que lo iba manejando una persona que no era de los dueños del mismo.

Mi esposa tiene mucho temor de que algún día algo pueda sucederle a mi hija. Que nos la secuestren o que la dañen de cualquier manera.

He pensado muy seriamente en buscar la más mínima oportunidad para irme a vivir y trabajar a Canadá. Ojalá las cosas puedan darse de tal manera de emigrar y dejar atrás un clima de temor y terror para escapar de todo lo que vemos en las noticias, y peor aún, de lo que no nos enteramos.

Sociedad

Canta misa

August 23rd, 2008

Hoy fue (en la Basílica de Zapopan) la ceremonia de “Canta misa” de un sacerdote primo hermano de mi esposa.

Hasta donde yo sé la historia, él inició sus estudios con los franciscanos de la Basílica de Zapopan y posteriormente se fue a un Seminario en Monterrey, donde se ordenó hace aproximadamente dos semanas.

Ahora ha regresado con sus compañeros frailes, quienes estuvieron en todo momento con él.

Luego de terminar la ceremonia, fuimos a una fiesta que celebraron en su honor, con un grupo versátil, cena y muchos invitados, entre quienes estaban sus antiguos maestros franciscanos, algunos sacerdotes y sus ex-compañeros.

El detalle curioso fue que el papá del nuevo sacerdote le pidió a todos sus primos hermanos que llevaran ocultas a la fiesta y de repente todos ellos salieron a la calle sin que él se diera cuenta. Lo mejor de todo es que los del grupo también llevaban máscaras. En ese momento se colocaron de espaldas a la gente, se pusieron las máscaras y comenzaron a tocar… “La arena estaba de bote en bote, la gente loca de la emoción… en el ring luchaban los cuatro rudos… tarararara, ídolos de la afición”.

Los primos entraron bailando al ritmo de la música y fue algo bastante agradable. Todo mundo sorprendido por lo que estaba pasando, pero muy alegre todo.

Cuando los primos se quitaron las máscaras, los frailes (o al menos, estudiantes), que iban con sus hábitos característicos (Túnica café con cordón), pidieron prestadas las máscaras para tomarse unas fotos, que por cierto quedaron muy padres.

Mi hija se la pasó bailando toda la fiesta y despierta hasta altas horas de la noche.

Anécdotas de familia

De fiesta

August 22nd, 2008

Hoy fuimos a una fiesta infantil y me he dado cuenta que mi hija cada día es más consciente de lo que la rodea, además de que disfruta las cosas que hace.

Por primera vez le ha “pegado” a la piñata (si se le puede llamar pegar a darle unas leves caricias a la piñata).

Se ha subido a unos caballos de juguete, ha corrido por toda el área de juegos infantiles y ha “jugado” con los niños que la rodeaban.

La subimos a una resbaladilla y se aventaba con la sonrisa a todo lo que daba. ¡Qué hermoso es ser padre y disfrutar de tu hija!

Se subió a un brincolín y cargó unas sillitas de plástico.

Eso sí, cada día es de un carácter más difícil y hace berrinche de todo. Alguien me comentaba precisamente hoy que es normal porque los niños se tratan de expresar a esta edad y como no les entendemos, se desesperan bastante.

Este domingo tendremos otra fiesta. A ver qué tal se comporta mi hija.

Anécdotas de familia

La sirenita

August 22nd, 2008

Hoy mi hija acaba de entrar a una escuela de natación, en donde estará yendo una hora diaria, de lunes a viernes, en compañía de su mamá.

Creo que es muy importante que aprenda a nadar desde este momento (año y medio), porque uno nunca sabe cuándo podrá salvar su propia vida por algo tan simple como nadar. Mi hija ya ha estado en alberca varias veces, pero honestamente, creo que en esos momentos era demasiado pequeña y no tenía conciencia de lo que hacía, ni lo disfrutaba.

Yo nací en un puerto (Ensenada, Baja California), sin embargo nunca aprendí a nadar y de hecho ni siquiera puedo aventarme a una alberca de clavado ni nada por el estilo. Me desespera escuchar el sonido del agua en mis oídos, lo cual me aterra enormemente.

Afortunadamente soy alto (1.85 mts.) así que puedo estar sin problema en la gran mayoría de albercas (en hoteles, balnearios, etc.), pero si algún día mi vida dependiera de saber nadar, creo que ahí se acabaría mi corrido.

Mientras son peras o manzanas, me siento feliz por mi hija y espero que realmente disfrute de esta nueva experiencia para ella.

Anécdotas de familia