Jugando poker
Desde hace varios meses, comencé a ver por ESPN las transmisiones de la “Serie Mundial de Poker” donde conocí la modalidad llamada Hold’em.
En una de tantas transmisiones vi un anuncio de un sitio de internet llamado pokerstars.net al cual acudí como insecto a la luz, sin poderlo evitar.
Pero, eso NO era lo peor. Descargué un programa, lo instalé en mi computadora y de inmediato me dieron “dinero ficticio” con el que comencé a jugar en línea contra gente de diversas partes del mundo.
Inicias con 1,000 fichas, en mesas donde las apuestas son fijas de 5 y 10 fichas por ronda.
Conforme vás avanzando y haciéndote de más fichas, puedas cambiarte a otras mesas con apuestas de 100/200 fichas, y finalmente a unas que son sin límite de fichas.
Es curioso, como tu montoncito de fichas crece y disminuye de acuerdo a tus buenas y malas rachas. En alguna ocasión llegué a tener más de 300,000 fichas y en una sola noche había quedado con solamente 40,000.
Cómo sucede esto? Entrando a partidas con mala mano. Quizás tengas un As, pero si lo acompañas con un 6 en realidad tienes pocas oportunidades de lograr algo. He cambiado mi táctica y ahora, solamente entro a la partida si tengo cartas mayores de 10, si de inicio entro con un par, si tengo par del mismo palo y nada más.
En caso contrario no entro a la partida. En mucha ocasiones solamente espero la primera ronda (destapan 3 cartas) y si no logro armar buena jugada, en la primera apuesta de otro jugador abandono la partida.
Es divertido ganar con un bloff, aunque también he perdido gran cantidad de fichas por esa misma razón.
Cuál es la parte mala de esto? te aficionas tanto que puede llegar a ser un vicio.
Ahorita tengo casi 470,000 fichas y juego en dos mesas a la vez (porque una sola mesa ya no es suficiente).
Esto del dinero ficticio es el primer gancho para que te aficiones al juego y posteriormente puedas jugar con dinero real pagado por internet vía tarjeta de crédito. El día que dé ese paso, estaré perdido.
